martes, mayo 23, 2006

Va...

carta abierta


En días recientes, los mexicanos hemos sido testigos del uso brutal de la fuerza pública. El martes 4 de mayo, con el pretexto de restituir la paz en San Salvador Atenco, las policías estatal y federal preventiva quebrantaron los derechos más elementales de ciudadanos mexicanos y extranjeros.
Más allá de cualquier preferencia política, los hechos de Atenco resultan inadmisibles para quienes aspiramos a vivir en una sociedad democrática. No se trata sólo de casos flagrantes de abuso de autoridad, lo que ya de por sí es motivo de alarma, sino de delitos catalogados como graves por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y por distintos organismos internacionales: detenciones ilegales, allanamientos de morada, golpizas sangrientas, abusos sexuales, violación y tortura. En especial, el ataque contra mujeres deja un saldo aterrador: la gran mayoría de las detenidas ha señalado, por escrito y ante visitadores de la CNDH, haber sufrido vejaciones cuyo relato ha provocado la indignación de propios y extraños. Muy a pesar del discurso que han sostenido las autoridades políticas y los mandos policiacos responsables del operativo, estos actos constituyen un agravio en contra de nuestra incipiente democracia y no deben quedar impunes. Un Estado firme no es, no debe ser, un Estado transgresor de los derechos humanos.
Quienes suscribimos esta carta, miembros de la comunidad intelectual, artística y cultural del país, condenamos la pretensión de legitimar estos hechos inaceptables. Demandamos que a las personas detenidas durante el operativo (tanto a las ya liberadas como a las que permanecen en prisión) se les otorguen espacios para presentar sus quejas y testimonios de manera abierta y pública. Los medios de comunicación deben sumarse a este requerimiento colectivo de esclarecer los hechos. Sólo así será posible, en un medio judicial propenso a las complicidades y la coerción, que los y las demandantes obtengan garantías a la hora de hacer sus denuncias. Exigimos se investigue y se castigue a los policías que cometieron delitos contra la población, así como a las autoridades implicadas a nivel municipal, estatal y federal.
Asimismo, reclamamos que todos los actores políticos involucrados en la próxima elección suspendan la guerra de insultos, mentiras y descalificaciones, que sólo ha logrado dividir y enfrentar a diversos sectores de la sociedad, creando un ambiente de recelo y de miedo que no hace sino alterar los equilibrios republicanos, atizar el encono y abrirle caminos a la violencia. No es ésta una atmósfera que favorezca los anhelos democráticos del país. Los mexicanos rechazamos estos métodos, propios de regímenes autoritarios.


FIRMAS

Sergio Pitol, Escritor
José Emilio Pacheco, Escritor
Tomás Segovia, Escritor
Alfredo López Austin, Escritor e investigador
Joaquín Diez Canedo, Gerente editorial, FCE
Aurora M. Ocampo, Investigadora y Profesora emérita/UNAM
Margo Glantz, Escritora y Profesora emérita/UNAM
Alberto Ruy Sánchez, Escritor
Mercedes Iturbe, Directora del Palacio de Bellas Artes
Thelma Nava, Poeta
Arnoldo Kraus, Médico
Alberto Castro Leñero, Artista plástico
David Huerta, Poeta
Jacobo Lieberman, Músico
Antonio Deltoro, Poeta
Mario Bellatín, Escritor
Carmen Boullosa, Escritora
Rosa Beltrán, Escritora
Leticia Huijara, Actriz
Jesús Ochoa, Actor
Diego Luna, Actor
Maya Goded, Fotógrafa
Verónica Murguía, Escritora
Fabrizio Mejía Madrid, Escritor
Sealtiel Alatriste, Escritor y editor
Eduardo Hurtado, Escritor
María Rivera, Poeta
Enzia Verduchi, Poeta
Daniela Tarazona, Escritora y Editora
Hernán Bravo Varela, Poeta
Gerardo de la Cruz, Escritor
María Minera, Escritora
Eduardo Milán, Poeta
Ricardo Castillo, Poeta
Magali Lara, Artista Plástica
Evodio Escalante, Escritor
Adriana Castaños, Bailarina y coreógrafa
Charlynne Curiel, Antropóloga
Cristina Rivera Garza, Escritora
Myriam Moscona, Poeta
Julio Trujillo, Poeta
María Baranda, Poeta
Ernesto Lumbreras, Poeta y Director del IAGO
Luigi Amara, Escritor
Anamari Gomís Iniestra, académica y escritora
José Ángel Leyva, Poeta
Pedro Serrano, Escritor
Héctor Carreto, Poeta
Dana Gelinas, Poeta
Luis Felipe Fabre, Poeta
Josu Landa, Escritor e investigador-UNAM
Marcela Sánchez Mota, Escritora y crítica de danza
Jaime Soler Frost, Editor
Déborah Holtz, Editora
Rocío González, Poeta
Sergio Briceño González, Poeta
José Vicente Anaya, Escritor
Luis Tovar, Escritor y editor
Victor Toledo, Poeta e investigador BUAP
Adriana Castaños, Coreógrafa
Ángel Arámbula, Codirector de Lux Boreal, Danza Contemporánea
Mauricio Montiel Figueiras, Escritor
Alicia García Bergua, Poeta
Ana García Bergua, Escritora
Carlos García-Tort, Escritor y editor
Marianne Toussaint Ochoa, Poeta
Mónica Mansour, Poeta y traductora
Rosario Manzanos, Periodista
Eve Gil, Periodista y escritora
Avelino Gómez Guzmán, poeta
Marlene Gómez, Periodista y escritora
María Luisa Escobar Rodríguez, Guionista investigadora TVUNAM
Nuria Masana, Diseñadora
Amanda González, Productora TVUNAM
Zulia Marcela Fuentes, Escritora
Leo Eduardo Mendoza, Escritor y periodista
María Luisa Martínez Passarge, Diseñadora
María Vázquez Valdez, Poeta y fotógrafa
Omar Guzmán, Compositor
Ignacio Madrazo Piña, CineastaFernanda Sequeiros Acosta, Traductora
Margarita Heredia, Editora
Benjamín Valdivia, Escritor
Angélica Cortázar, Guionista y escritora
Carlos Maciel Sánchez, Historiador-UAS
Lucía Rivadeneyra, Poeta y catedrática de la UNAM
Maria de la Cruz Patiño, Escritora
Mariano Grimaldo, Editor
Luis Ignacio Sáinz, Académico FCPyS/UNAM
Irma Alcalá de Lira, Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM
Cosme Álvarez, Escritor y periodista
Angélica de Icaza, Poeta
Gabriel Cámara, Maestra
Iván Antillón, Músico
Iván Cruz Osorio, Poeta y ensayista
Carlos Gayou Picazo, Diseñador Gráfico
Alicia Wiechers, Artista visual
Diana Carreres M., Psicoterapeuta
Bruno Aceves Humana, Escritor y Editor
Fausto Arellín Rosas, Editor
Eduardo Uribe, Poeta
Laura Cázares, Maestra/UAM Iztapalapa
Carlos Lucio López, Sociólogo/U de G
Manuel Marín, Artista plástico
Claudia Luna Fuentes, Poeta
Sol Henaro Palomina, Curadora de arte
Enca Alcolea, Bióloga
Minerva Hernández, Artista visual
Edith Negrín, Investigadora/IIF-UNAM
María José Rodilla, Profesora/UAM Iztapalapa
Álvaro Ruiz Abreu, Profesor/UAM Xochimilco
Jair Cortés, Poeta y promotor cultural
Alejandro Tarrab, Poeta
Edgar Valencia, Poeta y editor
Gaëlle Le Calvez,Poeta y editora
Alejandro Ortiz González, Escritor y publicista
Rosa Aurora Chavez-Eakle, Escritora e investigadora
Rosanela Álvarez Ruiz, Editora
Luis Jorge Boone, Poeta
Pablo Lombó, Escritor
Shulamit Goldsmit Brindis, Historiador-Universidad Iberoamericana
Pablo Ortiz Monasterio, Fotógrafo
Alfredo Giles Díaz, Poeta y editor
José Manuel Mateo, Poeta y editor
Nery Córdova, Escritor y catedrático universitario
Ludmila Borisovna Biriukova, Geógrafa y poeta,
Ricardo Téllez Girón López, Antropólogo y musicólogo
Eduardo Moshes, Poeta y editor
Gabriela Gutiérrez Ovalle, Artista plástica.
Paloma Saiz Tejero, Promotora cultural
Manuel Cuautli, Poeta-Promotor Cultural
Dr. Néstor A. Braunstein, Psicoanalista UNAM
Maricruz Jiménez, Promotora cultural
Paula López Caballero, Antropóloga
Joseline Pantoja, Editora
Andrés Márquez Mardones, Editor y escritor
Mariana L. Osorio, Psicoanalista y escritora
Martín Solares, Escritor
Monica Quijano Velasco, Profesora-investigadora, Claustro de Sor Juana
Tatiana Zugazagoitia, Bailarina-coreógrafa
Yekaterina García Márkina, Traductora
Claudia Itzkowitch, Editora
María Luisa Valdivia Dounce, Editora
Mariana Gumá Montalvo, Escritora y traductora
Armando Alonso, Escritor y editor
Gabriel Rodríguez Álvarez, Comunicólogo
Mario Rey, Músico
Marisol Peña, Escritora
Rocato, Editor
Mónica Pornoy, Traductora
Irma Munguía Zatarain, UAM-I
Marcia Moreno Benítez, Universidad de Guanajuato
Tanya de Fonz, Poeta y actriz
Marco Fonz, Poeta
Magali Tercero, Periodista
María Alejandra de la Garza, Psicoanalista
Itzel A. Sosa Sánchez, Escritora
Ricardo Ariza, Editor y periodista
Xochiquetzal Salazar G., Psicóloga
Graziella Sánchez Mota, Profesora-Investigadora, UABC
Soledad Núñez Estrada, Estudiante
Tatiana Falcón, Restauradora
Elena Hurtado, Asesora en recursos humanos
Graciela López Toledo, Galería Juan Martín
Paula López, Curadora de arte
Claudia Arroyo, Investigadora de la Cultura
Alejandro Campos Oliver, Maestro
Antonio Ochoa, Poeta
Briza Bravo Beltrán, Lingüista
Laura Reséndiz, Fotográfa
Ema Rueda Ramírez, Escritora
Isabel Medrano Pérez, Poeta
Anahí Dreser, Médico
Silivia Radosh Corkidi, Psicoanalista-Maestra UAM-X
Walter Laborde Casanova, Psicoanalista
Margarita Zires, Investigadora y Profesora UAM-X
Eugenia Calero, Diseñadora gráfica
Flor Hernández Jiménez, Diseñadora
Mónica Bucio Escobedo, Historiadora UAM-I
Manuela Álvarez, Fotógrafa
Epigmenio Léon, Editor Tierra Adentro
Alejandro Cruz Atienza, Editor
Marta Rivas Zivy, Profesora UAM-X
Daniel Abundis, Actor
Angélica Núñez del Campo, Contador
Fernando Manzano, Actor y Locutor
Ana Isabel Bravo, Maestra
César Augusto Hernández Coria, Poeta e Investigador
Ma. de Lourdes Casillas Sánchez, Investigadora
Esperanza Calderón, Maestra
Gonzalo Soltero, Escritor
Berenice Neaves Loredo, Traductora
Carlos Santiago Fuentes, Promotor Cultural
Angélica Tornero, Poeta
Alfredo Giles Díaz, Poeta y Editor
María Belmonte, Escritora
Ana Mylena Aguilar Rivera, Economista
Olimpia Frafán Morales, Antropóloga
Gabriela Islas, Promotora Cultural
Estrella del Valle, Poeta
Geney Beltrán, Editor
Natalia Aguilar Gaona, Pintora
Héctor J. Ayala, Escritor
Marina Núñez Bespalova, Investigadora
Agustín Cadena, Escritor
Inti García Santamaría, Poeta
Claudia Salcedo Alfaro, Etnóloga
Rodrigo Flores, Editor
Ismael Lares, Escritor
Julio Pesina, Escritor
Beatriz Gómez Olivo, Periodista
Mayra Inzunza, Escritora
Jorge Ortega, Poeta
Sol Henares, Curadora de Arte Contemporáneo
Juliana Faesler, Directora de Teatro
Fernanda Solórzano, Crítica de cine
Berta Hiriart, Escritora
Aideé Cortés Guerrero, Relaciones Públicas
Marina Lieberman, Psicoanalista
Rogelio Sosa, Artista y Promotor Cultural
Patricia Martín, Curadora
Vivian Abenshushan, Escritora
Carla Faesler, Escritora
Estela Leñero, Escritora
Víctor Ugalde, Cineasta
Jessica Cortés, Actriz
Sebastián López, Actor
Cecilia Sotres, Actriz
Patricia A. Gómez Barajas, estudiante Artes Escénicas
Tania Olhovich, Maestra en Actuación del CCC
Jimena Posada Majhy, Ceramista
Raquel Abenchuchan, Historiadora y Crítica de Arte
Lorena Wolffer, Artista y Activista Cultural
Antonio Arango Vázquez, Artista Visual

miércoles, mayo 17, 2006

LA VIOLENCIA DE ESTADO CONTRA LAS MUJERES
Por Lydia Cacho
La violación de las mujeres detenidas en Atenco es de lo más normal, al menos históricamente. Los policías siguieron los mismos patrones que durante siglos han perpetrado los cuerpos militares y policíacos, no importa si las mujeres irrumpen en el espacio público o se encuentran en sus hogares, deben ser violadas porque son el botín de guerra. Por eso, por su normalización, ni el gobernador Peña Nieto ni Wilfredo Robledo el Comisionado de la policía del Estado de México, Ni Miguel Angel Yunes, son capaces de reconocer que la violencia sexual perpetrada contra las mujeres detenidas durante la manifestación, es cierta, pero sobre todo que es un delito. Por eso ignoran el trauma psicoemocional implícito en la tortura sexual de estas mujeres, en su mayoría jóvenes estudiantes.
Durante siglos los códigos masculinos de guerra y control policiaco siguen reglas muy claras: no importa que ya se haya sometido a un pueblo bajo la dictadura como en Argentina, Chile o la antigua Yugoslavia- la prueba de que el pueblo ha sido controlado es la colonización del cuerpo de las mujeres, y cuando ellas son activistas políticas o defensoras de derechos humanos, es decir, cuando cuestionan el mundo del poder, el castigo es justificado y alentado por los códigos de poder masculino a través del abuso sexual, el sometimiento violatorio con objetos como armas, fusiles o palos, como en Serbia, en Palestina, en los campamentos Nazis, o en las cárceles Argentinas y mexicanas. Para comprenderlo tal vez baste ver las torturas a los soldados iraquíes, más allá de las golpizas la última de las humillaciones fue la violación anal, con órganos sexuales u objetos.
Invadir el cuerpo es símbolo de controlar la voluntad. En esta tortura y violación a los derechos humanos por parte de las autoridades, están implicados como cómplices intelectuales el Presidente Vicente Fox, el poder legislativo, el Secretario de Seguridad Pública federal y por supuesto el Gobernador Peña Nieto y sus cuerpos policíacos.
Lo aseguro porque Vicente Fox ha sido el presidente mexicano que más tratados, convenios y protocolos internacionales relacionados con Derechos Humanos y violencia contra las mujeres ha signado en al historia de México. Está por ejemplo, el Protocolo de Estambul, cuyo propósito es proteger a las y los detenidos de torturas físicas y psicológicas, y por supuesto de torturas sexuales. Estos protocolos, como el Estatuto de Roma, son convenios civilizatorios creados para que los países se comprometan públicamente en la arena internacional y poco a poco mejoren el bienestar y la calidad de vida de su población a través de mejores prácticas judiciales. Pero para que estos tratados funcionen se necesitan elaborar reformas penales aterrizadas en el derecho mexicano. La trampa perversa está en que para aterrizar el protocolo de Estambul, el gobierno foxista puso como especialistas a militares y a expertos en Seguridad Pública que piensan tan parecido a los policías violadores y a Peña Nieto, que no ven más allá de sus narices, y en el fondo creen en la tortura como una buena forma de control social. Por eso crearon mecanismos que debilitan este protocolo y otros, como el de la Convención de Eliminación de todas las Formas de Violencia Contra las Mujeres (CEDAW). Baste ver el vergonzoso papel que para su aplicación hizo Patricia Olamendi, desde la Secretaría de Gobernación con mucho escándalo y recursos y ningún resultado para las mujeres víctimas de violencia de Estado.
La esquizofrenia del sexenio foxista, y sus resultados, se hace cada vez más evidente en la medida en que las violaciones a los derechos humanos de la población no sólo se muestran incontrolables, sino siempre hallan justificación política en la cultura de represión e impunidad, que desde el poder desprecia los derechos humanos de quienes ya no les son políticamente útiles ¿Dónde quedó el apasionado discurso de los derechos de las mujeres en voz de Fox? ¿Dónde está la señora Sahagún abanderando a las jóvenes violadas? No, la defensa de los derechos de las mujeres nunca aterrizó en políticas de estado palpables porque no es resultado de la congruencia, sino del oportunismo político de todos los partidos.
Las violaciones sexuales perpetradas durante seis horas en el traslado en camión (viaje que debió durar dos horas) pusieron a las víctimas en un total estado de indefensión. Durante y luego de la tortura, una víctima pasa por sentimientos de temor y pánico, ansiedad y dolor físico. Lo último que desea es que un desconocido como un médico legista de la prisión- revise sus genitales, la toque y la lastime. La revictimización de las víctimas de violencia sexual está suficientemente documentada, y por ello las agencias especializadas de delitos sexuales que existen en México desde hace años, saben del trauma secundario y del síndrome de estrés postraumático que paraliza a las víctimas y las sume en un terror de ser revictimizadas por sus captores y aliados, como pueden ser los Ministerios Públicos.
En el caso de las detenidas de Atenco, el trauma se hace más evidente, porque aun están bajo la vigilancia de sus violadores, quienes tienen sus datos personales. Cualquiera que haya pasado por esas humillaciones será incapaz de inventar una violación sexual.
La crueldad e ironía con la que responde a las declaraciones de las mujeres violadas el comisionado Wilfredo Robledo, es idéntica a las burlas de Milósevic sobre los campamentos de mujeres violadas en Sarajevo, de Pinochet sobre las mujeres torturadas en las cárceles, e igual a los comentarios burlones y sexistas de Patricio Martínez en Ciudad Juárez, De Villanueva en Quintana Roo, de Miguel Angel Yunes en el caso Succar, de Mario Marín y la Procuradora de Puebla, o del muñequito Peña Nieto, quien invita con voz suave a olvidar el pasado y pensar que el fin justifica los medios.
Las torturas y violaciones a las mujeres de Atenco son producto de una misoginia estructural, los policías sometieron a las mujeres en un festín, siguiendo un tradicional código de ensañamiento y sadismo policiaco común en México, que justifican de propia voz hombres como Kamel Nacif o Federico Arreola con un “para que ellas aprendan, o un: así somos los hombres”. Estas torturas sexuales deben ser investigadas hasta sus últimas consecuencias. Llamar a las mujeres mentirosas es violencia de Estado, es complicidad.
El ejercicio de poder en México por hombres de todos los partidos políticos, se ha caracterizado por un evidente sexismo y un sistemático rechazo de las autoridades a reconocer el derecho de las víctimas. Hablar de los derechos de las mujeres aporta votos, es políticamente correcto, pero aplicarlos implica compromisos éticos que muchos no están dispuestos a asumir. Por ello miles de mexicanas y mexicanos exigimos a las autoridades a responder y proteger a las víctimas de tortura sexual en Atenco, y al Gobernador Peña Nieto a pedir disculpas a las víctimas y asegurarles protección para que sean escuchadas y se juzgue a los policías por los delitos de violación y violación equiparada, están las actas circunstanciadas con suficientes elementos para la investigación, que después de todo se persigue de oficio en el Estado de México. No son la justicia ni las leyes, sino la misoginia de los servidores públicos quienes están castigando nuevamente a las mujeres de Atenco, primero por estar en una manifestación pública, luego por ser mujeres y decir la verdad.

lunes, mayo 15, 2006

Contra el horror

...y mientras sale esta carta Calderón declara que él haría lo mismo que se hizo en Atenco: que para él no son "pruebas" los testimonios de las mujeres, ni las fotos de sus cuerpos golpeados, él sí es un peligro para México...

LAS MIL MUJERES QUE FIRMAMOS ESTA CARTA, académicas, actrices, bailarinas, científicas, cineastas, diputada, diseñadoras, escritoras, estudiantes, feministas, fotógrafas, médicas, miembros de ONG, museógrafas, músicas, pintoras, periodistas, profesionistas, religiosas, restauradoras, etcétera,
expresamos nuestra indignación y horror ante la violencia, los abusos sexuales y las violaciones ejercidos por las policías estatal y federal contra las mujeres detenidas en Atenco el 3 y 4 de mayo. Los testimonios directos recogidos por la CNDH y el centro de derechos humanos PRODH y publicados en la prensa dan fe de una realidad que no se puede aceptar.
Son públicos los testimonios de Valentina Palma, estudiante chilena ilegalmente expulsada, de Cristina Valls y de María Sastres, ciudadanas españolas expulsadas. Las tres declaran que las manosearon, abusaron, golpearon, insultaron y humillaron de todas las maneras. Es público el testimonio de dos estudiantes, todavía detenidas, que refieren lo mismo. Todas dicen que eso les pasó a todas las presas, que lo oyeron y las vieron llegar al penal llorando y con la ropa desgarrada, y contando lo que les pasó. Existe el testimonio de una mujer de 50 años que no está detenida a la que forzaron a hacer sexo oral a tres policías.
Las autoridades, del secretario de Gobernación Carlos Abascal para abajo, han empezado a decir que se trata de mentiras y propaganda, y que como no hay denuncias no se puede investigar. Pero:
1. Sí hay denuncias formales: hasta ahora, 23 casos denunciados de abusos o violaciones, más las tres expulsadas, que también están denunciando formalmente.
2. Aunque no hubiera esas denuncias, estamos frente a la violación tumultuaria por personal policiaco en servicio. Es un delito grave tanto según el código penal federal como en el del Estado de México. Se castiga con penas de 10 a 15 años de prisión (Edomex), o de 12 a 21 años (Federal). Y se persigue de oficio.
3. No se trata aquí que cada una de las mujeres vejadas denuncie. Se trata de que se castigue a todos los responsables.
Nosotras creemos el testimonio de las mujeres violadas. Sabemos lo difícil que es denunciar, que faltan las palabras para expresar lo vivido. Y sabemos que pueden recibir amenazas. Les ofrecemos solidaridad, respeto y apoyo.
Tienen todo el derecho de negarse a ser examinadas por médicos que no son de su confianza, examen que representa una violencia más, y eso no invalida en nada su denuncia. La justicia debería servir para defenderlas y protegerlas, no para exponerlas.
A la luz de varios casos anteriores y del muy reciente de Lydia Cacho, contra quien se planeaba una violación "con un palo" en la cárcel de Puebla, parece que violar o abusar sexualmente de mujeres detenidas se está volviendo sistema. Para "defender la ley", ahora los gobiernos mandan violar mujeres.
Exigimos la liberación inmediata de todas las presas, porque lo que se ha hecho con ellas no es la detención legal de presuntas delicuentes para someterlas a proceso, sino secuestro y tortura. El trato que han recibido vuelve inoperante cualquier proceso en su contra: se trata de víctimas de la violencia impune de quienes dicen defender la ley.
Exigimos castigo a los responsables directos y a sus mandos. Lo exigimos no sólo porque es claramente de justicia, sino porque este creciente empleo del abuso sexual por la policía debe detenerse cuanto antes. No podemos admitir que se vuelva "habitual" y las mujeres en México tengamos que vivir con su amenaza, esa otra amenaza más.
México DF, 13 de mayo 2006


Abaunza Lorena; Adriana Ortega Luna; Aguilar Daniela; Aguilar Rivero Mariflor; Aguilar Zéleny Sylvia; Aguiluz Ibargüen Maya; Aguirre Beltrán Cristina, Mujeres por la Democracia. Puebla ; Al Jerrahi Amina ; Alberro Semerena Anne; Alberro Semerena Sylvie; Alcalde Castro María Antonieta, International Planned Parenthood Federation, NY ; Alcántara Carmen; Alcocer Paulina; Alejandre Ortiz Virginia, San Agustín Etla, Oaxaca; Alejo Medina María de la Luz; Alemán Jasso Gabriela de la Cruz; Almada Alatorre Rossana Andrea; Almada Aletse, Producciones El Globo ; Almanza María; Almeida Lourdes; Almoina del Cueto Yara Helena, diseñadora y artista Puebla; Almudena Torre; Altamirano Allende Nayla; Alva Castro María Isabel; Alvarado María Eugenia CEIICH- UNAM; Alvarado Pilar, El Colegio de Michoacán; Álvarez Cervantes Luisa, UAT, Cd. Victoria ; Álvarez Jiménez Silvia, UdeG; Álvarez Vera, Guadalajara; Álvarez, Patricia ; Amante C. Ana Cristina; Amerlinck Mari-Jose, Guadalajara; Amezcua Vanesa Muriel; Amézquita León Beatriz, UNAM y UACM; Amundarain María Emilia; Ana Amado, Argentina; Andares Alicia; Andrade Rodríguez Silvia Alejandra, UACM; Angulo Rivero Anna; Aragón Postigo Amalia; Aragón Reye Liliana; Aranda G. Patricia; Arciniega Ana ; Ardavín Becky, Canadá; Arenal Electa; Arestegui Verdugo Pauline; Arias Patricia; Aristegui Carmen; Arizmendi Olivia; Armendáriz Lourdes; Armengol Argemí Lali, Venezuela; Arriaga García Argelia, Mujeres por la Democracia, Puebla ; Arroyo Acevedo Margarita; Arroyo Rodríguez Claudia; Arteaga Marcela; Artigas Albarelli Irene; Artigas Albarelli María; Arzati y Aceves Beatriz ; Ashida Ana, Guadalajara, Jal.; Ashida Mónica; Asiain Lurdes; Attolini Lecón Amalia, México.; Aura María; Ávila Pietrasanta Irma; BabinGabrielle, ARTE, Francia; Balcázar Gabriela; Balcázar Silva Norma; Baltazar Elia, periódico Excélsior; Banda Beatriz. Morelia; Baranda María ; Barberán Tania; Barra Monzón Tamara, FCPyS, UNAM; Barros Cristina; Barros Magdalena ; Becerra Rocío; Becerril Flores Laura; Becerril Meza Rebeca ; Becerril Straffon Ma. Luisa; Bedregal Ximena; Behar Ruth; Bejarano Villoslada Carmen; Belausteguigoitia Marisa; Beltrán Rosa; Beltran Tepichin Mariana; Bellelli Cristina, Argentina; Bellinghausen Ana; Benítez Grobet Laura; Bercovich Susana, UNAM; Bernal Adriana, periodista; Bernal Marina; Bernárdez Mariana; Bitar Tessán Cynthia K.; Blanco Jessie, Venezuela; Blanes Rosa; Blázquez Graf, Dra. Norma CEIICH, UNAM; Blum Sylvie, Francia; Bobadilla Gabriela; Bodek S. Claudia, UNAM, FCPyS; Bolos Silvia; Bonilla Lucía, Madrid; Bonilla Rius Elisa; Borbolla Castillo-Nájera Andrea; Bordons Teresa; Bosco Martha Diana; Boullosa Carmen; Brabata González Valeria; Bracamontes Ayón Maricarmen, Torreón; Bracho Coral; Bracho González María Eugenia; Bravo Velázquez Deborah; Brenes Pedroza Ruth; Bringaas Casona Odette; Brisac Tessa; Briz Garizurieta Marcela; Brozon Mónica B. ; Bruschtein Natalia; Bukantz Martínez Karla; Bulnes Sara, Fac. Economía, BUAP; Burgos Ruiz Estrella; Buscalioni Ángela D.; Bustamante Arreola Sylvia, Oaxaca; Bustos Guillermina; Bustos T. Beatriz; Caballero María Emilia; Caballero Prado Amaranta; Cabrera Ana Patricia; Cabrera Claudia; Cabrera Manuel Yorgelina, Juchitán; Caerón Arguelles Cyntia; Caire Maria M.; Calcagno Almada Diana; Calderón Chelius Leticia, Instituto Mora; Calderón de la Barca Guerrero Nelly; Calderón Torres Alicia; Calderón Verónica, Morelia; Caldú Isabel; Camacaro Cuevas Marbella, Venezuela ; Camacho Ma Eugenia; Camastra Caterina; Camino Vásquez Bealtriz; Campero Arena Claudia; Campillo María, Dinamarca; Campos Lucía, Morelia; Canales Rocío; Canino María Victoria, Venezuela; Cano Ana María, Morelia; Cano Gabriela; Canto Celis Silvia, Comisión JPIC, Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús; Capasso Simona; Capdevila Terán Carmen, Cholula; Capetillo Pasos Martha, Mérida; Carbajal Ríos Carola; Cárdenas Castillo Cristina, U de G; Cárdenas Hernández Violeta; Cardona Ishtar; Careaga Viliesid Lorena, Chetumal; Cariño, Edith; Carlsen Laura ; Carmona D. Lic. Margarita; Caro Cocotle Brenda Judith; Carrasco Altamirano Gloria; Carreño Díaz Aurora; Carrillo Teresa; Carton de Grammont Lara Paloma, Pátzcuaro, Michoacán; Carton de Grammont Nuria; Casares Lourdes; Casillas Antonia; Casique Irene, CRIM-UNAM ; Castañeda Carmen; Castañeda Salgado Martha Patricia; Castelan S. Perla; Castellanos Elisa; Castellanos Saavedra Laura; Castillero Rosa María; Castillo Carmen, Francia; Castillo G. María Esther, Fac. Lenguas y Letras, UAQ; Castillo Nájera Maruza; Castillo Nájera Oralba; Castillo Patricia; Castro Cosío Ma. Antonieta; Castro Lima Virginia; Castro Susana, Luna Nueva, Tepoztlán, Morelos; Catalan Mara, NY; Cataño Herrera Ma. del Socorro; Cattaneo Ana Teresa; Caudillo Félix Gloria, UdeG; Cavarozzi Mariana; Cejas Mónica Inés; Celis Bandala Adriana; Cimet Shoijet Esther; Cirianni Salazar Lucía; Cissi Montilla R.; Clavel, Ana; Cohen Claudia; Cohen Viviana; Colchero Ana; Collin Laura; Comas Andrea; Con Uribe Julia; Conde Elsa; Conde Silvia; Constantino Julia; Contreras Dávila Talina; Contreras Herrera Roxana; Cooper Jennifer, Fac. Economía, UNAM; Corona Berkin Sarah; Correia Nelly; Corro Fernández María Guadalupe; Cortázar Angélica; Cortés Aguilar Luz Jessica; Cortés Fiesco María Teresa; Cortés Gloria; Cortés Rocha Busi; Coss Nogueda Magda; Cota Guzmán Hilda Irene, Univ. Claustro de Sor Juana; Covarrubias Feregrino Arlette; Cruz Ángeles; Cruz Claudia, Milenio Feminista; Cruz Rosalía; Cruz Wilson Luci; Cruzvillegas Eréndira, CENCOS; Cuadros Pamela; Cumplido Paloma; Curcó Carmen, UNAM; Curiel Defossé Rosana; Chacón Estela; Chapa F. Violeta; Chavarría Decanini Urania ; Chávez Josefina; Chávez Mac Gregor Helena; Chávez Martínez Mtra. Leticia Ma. del S., Universum, UNAM; Chávez Pérez Adazahira, Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical; Cházaro Laura; Chenillo Mariana; Chinas Salazar Carmen; Chouitem Dorothee; Christianson De Paulis Linda; D´Aubeterre Buznego María Eugenia, BUAP; Dabrowski Andrea; Dávalos Pilar; Davenport Hazel Gloria; David Cybèle; Dávila Alejandra; Dávila Lozano Alejandra; Dávila Poblete Sonia; De Agüero Servín Mercedes, IIDE, UIA; De Aguinaga V Rocío; De Alva Ruiz Núria; De Angelis Elvia; De Cea Marta; De la Cerda Rubio Josefina; De la Garza María Luisa; De la Garza Mata Amanda, UNAM; De la Hoz Marianela; De la Madrid Garibaldi Signi B; De la Parra Emoé; De la Peza Carmen; De Lara Ma. del Carmen; De Swaan Carol; De Vecchio Gerli María; Dehaene Márgara, Fac. Bellas Artes, UAQ; Del Amo Luz; Del Cioppo Paula Alejandra; Del Pino Nena, Salamanca, España; Delgadillo Guadalupe; Delgado Angélica; Delgado Güemes Rocío; Delgado María; Delgado Teijeiro Celia; Delgado Valentina; Di Castro Elisabetta, UNAM; Di Como Marula; Diana Mabel; Díaz Aldret Ana; Díaz Barroso Alejandra G.; Díaz de León F. Flor, UNAM; Díaz de Rivera A. Mónica; Díaz Enciso Adriana ; Díaz García Gabriela, Investigación y Estudios Legislativos, Congreso de Jalisco; Díaz Infante Josefina; Díaz Walls R. Mtra. Carolina, Fac. de Psicología. UNAM; Díez Barroso Isabel; Díez de Sollano Guggenbuehl Lucía Sol, Chapala; Díez Mónica, Qro; Domínguez Ángeles; Domínguez Edmé, Univers. de Göteborg, Suecia; Domínguez Gutiérrez Silvia; Domínguez Nora, Buenos Aires; Doniz Paulina; Downes Penelope; Downs Lila ; Dueñas García Ma. Teresa; Duque, Rocío, Trabajadoras por la Paz, NY; Durán Inés; Dykstra Tieneke, Canadá; Echeverri Sofia; Eguía, Marta, Argentina; Eguiarte Claudia; Eguiluz Ornelas Natalia; Egurrola Julieta; Eibenschutz Catalina; Elnecave Katia; Emilsson Elin; Enríquez Bejarano Bárbara; Enríquez Bejarano Selva; Enríquez Maru; Enríquez Q. Gabriela A.; Enríquez Rojas Lourdes; Erenberg Shula; Escamilla del Arenal Yoame, CCC; Escamilla Esperanza; Escamilla Olivia; Escárzaga Fabiola, UAM-X; Escobar Toledo Martha,Temixco, Morelos; Espejo Villalobos Victoria; Espina Gioconda, Venezuela; Espino Ledesma Gricelda; Espinosa Gisela; Espinosa Judith; Espinosa Rosalba; Espresate Neus; Esquivel Heredia Amada; Estrada Álvarez Adriana; Estrada Álvarez Juana; Estrada Luz; Estrada Tere; Estrella Mariana; Etchegaray Lourdes; Ezcurdia Maite ; Faesler Carla; Fagetti Antonella, Puebla; Fainchtein Lynn; Falcón Romana; Farah Nadya; Fe Marina, UNAM; Fernández Alonso Maricarmen; Fernández Alonso Marisol; Fernández de Alba Luz; Fernández Gabriela; Fernández Lidia M.E., Argentina; Fernández Mariestela; Fernández Martínez M. del Refugio de; Fernández Palomo Aldara; Fernández Rocío; Ferniza Pacheco Magdalena; Figueroa Torres Lorena; Filomarino Rossana; Flores Teresa; Flynn Barbara; Fortes Elena; Fortson Jacqueline; Fourez Cathy Univ. Charles de Gaulle-Lille3, Francia; Fox Carolina; Francis Mor Ana; Franco Jean; Fregoso Centeno Anayanci; Fregoso Natalia; Freidenberg Flavia, Univ. de Salamanca; Fuentes Silva Andrea; Fuentes Zurita Ma Cristina, UAM-Iztapalapa; Fuentes Pamela; Fuentes-Beráin Marcela; Galván Elena; Galván Reyna Ximena, Mujeres por la Democracia, Puebla; Gall Olivia; Gallardo Hernández Claudia; Gama Ríos Valeria; Gamboa Fernanda; Gandía Mariana, Laimaifaier Producciones; Gantús Fausta; Garay Karim; Garay Maia; García Aguilar María del Carmen, Centro Estudios de Género, FFyL, BUAP; García Araceli; García Ascot Soren; García Bergua Alicia; García Bergua Ana; García Bravo Haydeé; García Campos Montserrat; García Canal María Inés; García Cornejo Alma Reyna; García Cortés Leticia; García de la Fuente Guadalupe Sandra; García del Soto Arancha España; García Elia, editora; García García Ariela; García González Leticia; García Laguna Eliana; García Magda, Milenio Feminista ; García Palomares Juana; García Patricia; García Renart Marta, Qro; García Vázquez María de Lourdes; Gardette Agnes; Gargallo Francesca; Garrido Consuelo; Garrido Elizalde Patricia; Garza Silvia; Gaspar de Alba Rosa Elena; Gavito Diana; Gelinas Dana, Italia; Gentile Andrea; Gil Barcenilla Begoña, Sevilla; Gil Eve; Gilling Alejandra, CIESAS; Giménez Cacho Carmen; Giménez Cacho Jimena; Giovine Yáñez Ma. Andrea; Glantz Margo; Gleizer Daniela; Glockner Andrea; Glockner Valentina; Goded Maya; Godínez Guevara María de Lourdes, Coatepec, Ver.; Godínez Pérez Elisa; Golubov Nattie; Gómez Beatriz, Guadalajara; Gómez Haro Claudia; Gómez Magdalena; Gómez Plata Minerva; Gómez Saracíbar Ingrid, Participare A.C.; Gómez María Eugenia; Gomís Anamari; González Ángela; González Aragón Jimena; González Diana; González Fernández Belinka; González González Bertha; González Gutiérrez Marce; González López Ma. del Pilar, Mazatlán; González Luisafernanda; González Mateos Adriana; González Montes Soledad, PIEM, ColMex; González Silva Matiana; González Urquidi M. Antonieta; González Valentina; González Vega Angélica; González Vianney; González-Rizzo Krasniansky Vanesa, Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir; Gorbach Frida, UAM-X; Gosain Ocampo Mariana; Graf Beatriz; Groult Bois Noëlle; Guerra Toni, Guadalajara; Guerrero Antonia; Guerrero Díaz Consuelo; Guerrero Mothelet Verónica; Guevara Mayra Nieves, Doctorado de Desarrollo Rural de la UAM-Xochimilco; Guevara Ruiseñor Elsa, Psicología, FES-Zaragoza UNAM ; Guiochins Elena; Guitián Galán Mónica, FCPyS, UNAM; Guitián Galán Patricia; Gumá Montalvo Mariana; Günther Silvia; Gurvich Peretzman Natalia; Gutiérrez Blanca Margarita, Posgrado Latinoamericanos, UNAM; Gutiérrez Dolores; Gutiérrez Domínguez Paulina; Gutiérrez Grageda Blanca Estela, UAQ; Gutiérrez Vilma; Gutiérrez Zúñiga Clementina; Guzmán B. Patricia, Caracas; Guzmán García Angie Vianey, Jerez, Zacs; Guzmán Paola; Hamm Patricia; Haro Karina; Hartz Frida; Heredia Anaya Ma. Auxilio, UAM; Hernández Abarca Alejandra; Hernández Águila Elena de la Paz; Hernández Aída, CIESAS; Hernández Alvídrez Elizabeth, UPN; Hernández Árciga Esperanza; Hernández Dra. Laura, UAM-Iztapalapa; Hernández López Ana María; Hernández López Arlensiu; Hernández Loredo Jessica; Hernández Ordóñez Azucena; Hernández Urías Fernanda; Hernández Valentina; Herrera Carmen; Herrera Cruz Regina; Herrera Irene; Hidalgo Dely; Hidalgo Fabiola; Hinojosa Arredondo Laura; Hinojosa Olga; Hiriart Berta; Hiriart Marcia; Hiriart Schifter Ximena; Hoebens Emma; Huerta Andrea; Huijara Leticia; Ibáñez Mtra. Gabriela, Depto Eduación y Valores, ITESO; Ibarguen Lorena; Ibarra Álvarez del Castillo Magdalena; Ibarra Rosario; Ibarrola Uriarte María Isabel; Iglesias Cecilia, UACM; Iglesias Prieto Norma V.; Imaz Gispert Mireya; Imperiale Laura; Incháustegui Romero Teresa; Inda Valencia Judith; Iracheta Maité ; Islas Alejandra; Jablonska Aleksandra ; Jacinto Lyzette; Jacobo Zardel, FES-Iztacala-UNAM; Jarero Cecilia; Jiménez Claudia; Jiménez Emma; Jiménez Martínez Araceli; Jiménez Sanchéz Edith Magali; Johnson Lisa; Joysmith Claire, UNAM; Kaplan Luciana; Kerlow Carolina; King Dávalos Patricia ; Krafft Vera María Eugenia; Kuri Edith; Laborde Patrón Inés; Lamas Marta; Landa y de Aguiar Carmen; Landesmann Monique, UNAM; Landino Patricia; Landino Patricia; Lapointe Annette; Lara Ana; Lasa Paulina; Lau Ana; Lavalle Cecilia; Lazcano Ana Cecilia; Leal Almaraz Renata; Lecumberri Begoña; Lechuga Carmen; Lechuga Teresa, Cultura Trabajo y Democracia, A.C.; Legaspi Nilovna; León Castañores Ana L.; León Trueba Ana Isabel; León Zermeño María de Jesús, BUAP, Puebla; Leona Rosales Adriana; Leonetti del Negro, Paola; Lerner Sigal Susana; Leticia Muñoz Flores; Lever M. Elsa; Levine Elaine, CISAN-UNAM; Liberman Lillian; Lizaola Julieta, FFyL UNAM; Lobato G. Hortencia; Lojo Solórzano Mariana; Lombardo Tita; López Ana Belén; López Consuelo; López de Cea Valentina; López de Medrano Álvarez Lucía; López García (Wini) Guadalupe, Patlatonalli, Guadalajara; López García
Juana; López Maite; López Mills Tedi; López -Portillo Romano Carmen B.; López Uribe Eugenia; Lorena Labastida; Lorna Blackmore, Morelos; Loukota Adelaida; Lourdes Aguilera; Lovera Sara; Loyo Lizbeth ; Loza Gómez Yvonne; Lozada Guadalupe ; Lozano Clara; Lozano Ortega Mercedes; Lozano Treviño Laura Ruth; Lucía García Noriega y Nieto; Luciana Gallegos Dino-Guida; Ludlow Teresa; Luna Chrzanowski Katya; Luna Leticia; Luna Lucía; Macedo Gilda; Macías Elva; Macías Ríos Margarita de J., Misioneras Eucarísticas de Ma. Inmaculada y CIRM; Macías Rodríguez Valeria; Magallanes Claudia; Maillard Tatiana; Maldonado Escoto Nely, FFyL-UNAM; Maldonado Rebeca, Colmex; Malo Castrillón Clara; Mallard Lia; Mancera Pérez Mónica Mariana, Venezuela; Manjarrez Rosas Josefina; Manjarrez Vericat Berenice; Manrique Cantos María, Sevilla; Manrique Castro Isabel; Manrique Helena Lima, Perú; Mansilla L. Josefina; Marcone Vega Julieta; Marcos Sylvia; Marchal Diana; Margolis Ana; Marino Daniela, UACM; Marisol Ibarra-Hass; Marks Selma, NY; Márquez Helena; Márquez Kenya; Marrot Sevilla Teresa, Puebla; Martín Casas María Elena; Martínez Álvarez Alicia; Martínez Amparo; Martínez Arroyo, Amparo CCA, UNAM; Martínez Benítez María Matilde; Martínez Carmina; Martínez Castellanos Angélica Romina; Martínez Crowther Andrea; Martínez de González Ana Luisa; Martínez del Canizo Itzel, Tijuana; Martínez González María Isabel; Martínez Irene; Martínez Mier, Lorena. Disenadora (Barcelona, Espana); Martínez Montes Laura Olivia; Martínez Morales Griselda; Martínez Quesada Mónica; Martínez Raquel; Martínez Rocío; Martínez Roel Ma. Guadalupe; Martínez Sanjuana; Martínez Zárate Leticia Araceli; Martínez, Lucy UAS; Marván Garduño Luz María; Mascarúa Sánchez Sara; Matute Esmeralda; Meave Gallegos Anabel; Medina Ana; Medina Cecilia; Medina Grisell; Medina Ma. Fernanda; Medina Ofelia; Medina Rosas Andrea, CLADEM, DF; Medrano Pérez Isabel; Medrano Vanegas Valentina; Mejía Leticia; Mejía Santos Silvia Alejandra; Melgar Lucía; Mellado Martínez Karla; Mena Bañuelos Tania; Menassé Temple Aline; Mendía Mariana; Mendoza Franco Ana Laura; Mendoza Guerra Alicia; Mendoza Márquez Alejandra; Mendoza Montoya Julia; Mèrat Agnès; Mergier Anne Marie; Merino Núñez Ma Esther; Meza Meza Nohelia; Meza Velarde Alejandra, Maestría Desarrollo Rural UAM-X; Micheel Salas Karla; Miklos Vanessa; Millán Luz Teresa; Minter Sarah; Mira Andreu Beatriz; Miranda Diosdado Bertha Guadalupe; Miranda García Marina, Cultura Trabajo y Democracia, A.C.; Miranda Maricarmen; Miranda Martínez Carmen; Mojarro Mayahuel; Molina del Villar América, CIESAS; Mondragón Araceli, Estudios Latinoamericanos, UNAM; Monroy Gabriela; Montaner Mariliana; Montaño Yáñez Liliana, Universidad Autónoma Chapingo; Montes Lydia; Morales Flores Mónica; Morales Georgina; Morales Josefa; Morán Rangel Georgina, Cuetzalan; Moreno Karina; Moreno Tetlacuilo Luz María, Fac. Medicina, UNAM; Moreno Turcott Brenda; Moreno Fabiola; Morett María; Moscona, Myriam; Muñoz Sánchez María Teresa; Murguía Verónica; Muro María; Murray Hna. Mariana; Name Sierra Margarita; Nava Thelma; Navarro Cecilia; Navarro Maris; Navarro Rodríguez Fidela, UdeG; Nepote Mónica; Nielsen Anita; Noriega Maité; Novaro María; Novaroli Mariana; Novelo Oppenheim Victoria; Nuestras Hijas de Regreso a Casa, Ciudad Juárez: Andrade Marilú, Andrade Norma, Leal Ortiz Nakar, Ortiz Rivera Marisela; Núñez Esquer Silvia, Hermosillo; Núñez Herrera Ma Esther; Nussbaumer Lorena; Obando, Ana Elena, Costa Rica; Oceransky Woolrich Nasnia; O’Connor-Gómez Doreen, California; Ochoa Dora Isabel; Odgers Alejandra; Ogarrio Eugenia; Ojeda Alonso Julia Anai; Olivares Beatriz; Olivé Yamania; Olivera Córdova Ma. Elena, CEIICH-UNAM; Olivera F. Marcela; Olvera Villalobos Teresa; Ordiales Adda Stella; Ordiales Guadalupe; Ordorika Sacristán María José; Ordorika Sacristán Teresa, Prog. Investigación Feminista; Orosco Beatriz; Orozco Lucy; Orozco Méndez Rosalba; Ortega Olague María Dolores; Ortiz Durán María; Ortiz Graham Edlin; Ortiz Guadalupe; Ortiz Lawrenz Verónica; Ortiz Manzo Cristina; Ortúzar Reyes del Campillo Janis; Órvañanos Patricia; Oseguera Rueda Rubí; Osorio Gumá Mariana L.; Oviedo Cecilia; Pacheco Laura Emilia; Padilla Dieste Cristina, UdeG; Palerm Marianna; Paola del Castillo Avendaño; Parada Valdés Gabriela; Pardo Carmen; Paré Luisa; Paredes Amalia; Paredes Vielma Elena, Venezuela; Parentelli Gladys, Venezuela; París Dolores, UAM Xochimilco ; Parker Yazmín; Partearroyo Araceli; Patiño Maria de la Cruz; Paz Alicia; Pecanins Betsy; Pellicer Vázquez Ana, Casa de América, Madrid; Peña Margarita; Peñalosa Ana; Pepin Lehalleur Marielle; Perales Franco Cristina, Depto Educación y Valores, ITESO, Guadalajara; Perera Mónica; Pérez Castillo Reyna; Pérez Estrada Lilia, PUEG, UNAM; Pérez Gay Lourdes; Pérez Grovas Cecilia; Pérez Haro Yazmín S.; Pérez Oseguera Lourdes, UIA-Puebla, Coordinadora Poblana de Mujeres de Organismos Civiles; Pérez Osorio Catalina, Mujeres por la Democracia, Puebla ; Pérez Ramírez Tatiana; Pérez Rebeca, ITESO; Pérez Schoumar Patricia; Pérez Taylor Mónica, Guadalajara; Pérez Vázquez Paz; Pérez Vega Rebeca; Pesce Laura; Pesqueira Catalina; Petrich Blanche; Pimentel Crespo Socorro; Piña Edith, Venezuela; Piñó Sandoval M. Ana; Pisier Evelyne, Francia; Planter Pérez Karla Alejandrina; Poot Herrera Sara, UC Santa Barbara; Preciado Zamora Julia; Prieto Quezada Ma. Teresa, UdeG; Quesada de Saenz Carmen; Quijano Velasco Mónica, Univ. Claustro de Sor Juana; Quintanilla Olimpia J.; Quintanilla-Cantryn Rosalinda; Quirós Zúñiga María Mercedes; Rabotnikof Nora, IIF, Unam; Ramírez Carsolio Vanesa Andrea, Puebla; Ramírez Grajales Pilar, FCPyS -UNAM; Ramírez W Beatriz; Ramos Carmen; Ramos Lira Luciana; Rangel de Morán Ma. del Rosario; Rangel Juárez Patricia; Rebollar Caudillo Eria; Rébora Ana Luisa; Rébora Lourdes; Rechtman Ana; Reguillo Rossana; Rentería Daniela; Reséndiz García Minerva; Reséndiz Víquez Josefina; Reyes Retana Campillo Julia; Reyna Contreras Marisol, Mujeres por la Democracia. Puebla ; Reyna Pacheco Silvia, Mujeres por la Democracia. Puebla ; Reynoso Edith; Rico Galindo Rosario; Rieder Citlali; Riley Luisa; Ríos Mendoza Bruma; Rivadeneyra Lucía, poeta; Rivera Castro Faviola, IIF, UNAM; Rivera Garza Cristina; Rivera Laura; Rivera María; Robles Teresa; Rodilla María José, UAM-Iztapalapa; Rodríguez A. Ma. de los Ángeles ; Rodríguez de la Vega Teresa; Rodríguez Dueñas Karmina; Rodríguez Fernández Sofía del Carmen; Rodríguez María Elena, Morelia; Rodríguez Mariángela; Rodríguez Prampolini Dra. Ida ; Rodríguez Sosa Mariana; Rodríguez Valenzuela Mariana ; Rojas Georgina; Rojas Neca; Román Elena; Romero Laura; Romeu Vivian; Romo Beltrán Rosa Martha; Rosana Cárdenas ; Rosas María; Rosas Rodríguez Rebeca, CIAM AC; Roselló Soberón Estela; Rosenberg Marisol; Roux Rhina; Roveglia Moctezuma Rosa, Mujeres por la Democracia, Puebla; Rubio Ornelas Patricia; Rueda Díaz Aury; Rueda Ramírez Emma; Ruffo Healy Regina; Ruigómez Ana José, INAH; Ruiz Lagier Verónica; Ruiz Laura; Ruiz Marina, Hermosillo; Ruiz Meza Laura Elena; Ruiz RuizFunes Concha; Ruvalcaba Patricia; Saavedra Luna Isis; Saavedra Ordorika Maite Ma.; Sacristan Ruiz-Funes, Isabel; Sagástegui Diana; Saldaña Rocha María del Carmen, Pedagogía, FFyL-UNAM y UPN; Salinas Ankrom Grushenka; Salinas Salgado María Leticia, arquitecta; San Germán Martha; San Giacomo Trinidad Marcela; Sánchez Becerril Mónica R; Sánchez Benítez Brenda Irene; Sánchez Flores Gabriela; Sánchez Gabriela, PUEG; Sánchez Mota Marcela; Sánchez Navarro Virginia; Sanchez Ortega Ingrid; Sánchez Sandoval Luzmila, Lima; Sánchez Sosa Guadalupe; Sánchez Sosa María Elena; Sánchez Soto Helena; Sánchez Vázquez María Nicolasa; Sandoval Georgina, Casa y Ciudad A.C.; Sandoval María E.; Santana E. Ma. Eugenia; Santiago Marilú; Santiago Paula; Santos Ruiz Ana Elisa; Saucedo Morales Josefina Isabel; Schmitz Juliette; Schmukler Beatriz; Schneider Renata, INAH; Schwan Nathalie, Zapopan, Jal.; Schwatz, Perla; Sedeño Celia; Septién Mortera Patricia Torres; Serur Raquel, UNAM; Sevilla Zapata Teresa; Sierra Carrascal Madeleine; Sierra Moncayo Alejandra; Sigaut Nelly; Sil Acosta Marina, Socióloga; Silva Cerro Marysol; Silva Fernández del Campo Carmen; Silva Haydée; Sokol, Sasha; Solares Anduaga, Ana, Bataclán Cinematográfica; Solórzano de Guadalajara Diana; Solórzano Laura; Solórzano M. María Luisa; Solórzano Mariana; Solórzano, Fernanda; Sosa Pérez Iris; Sosa Pérez Merlin; Sosa Valdés Lola; Soto Jaramar, Guadalajara; Soto-Elízaga Renata; Sotomayor Sosa Laura, Xalapa ; Spitzer Terry Carol, Universidad Autónoma Chapingo, México; Stavenhagen Andrea; Stavenhagen Marina; Stolowicz, Beatriz UAM-X; Stoopen Galán María; Suárez Aurora; Suárez Pilar; Sule Tatiana; Suñer Rivas Eneyda, Guadalajara; Szankay Lena; Szurmuk Mónica; Taboada Bazán María Elena, Ensenada; Talavera Rosa María; Tamés Pérez Isabel; Tarazona Velutini Daniela; Tejada Ana Luisa; Tepichin Valle Dra. Ana María, PIEM, ColMex; Terán Hinojosa Julieta; Tercero Magali; Tiburcio Susana; Toledo María Luisa; Tomé Josefina; Torregrosa María Luisa; Torres Arias Ma. Antonieta; Torres Bustillos Rosamaría, UACM; Torres Castro Georgina; Torres Galván María Eugenia ; Torres Martínez Horalia; Torres Villegas María de Lourdes, Puebla; Tort Ortega Silvia; Toussaint Ochoa Marianne; Tubert Mara ; Ubaldini Paula, Argentina; Ubilla Díaz Marisela; Uceta Pilar; Ulloa Ziáurriz, Teresa, Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en AL y el Caribe, y Defensoras Populares; Uranga Maestra Lourdes, Cultura Trabajo y Democracia, AC; Useda Miranda Evelyn; Uzeta Sachiko; Valdés Guadalupe; Valdivieso Ide Magdalena, Venezuela; Valencia Hilda; Valencia Tita; Valenzuela y Gómez Gallardo Malú, Grupo de Educación Popular con Mujeres; Valeria Andrea; Vallarta Vázquez María; Vally Shiraz, Toronto, Ontario; Vanesa González-Rizzo Krasniansky; Vázquez Encarnación; Vega Arvide Virginia; Vega Montiel Aimée, CEIICH, UNAM; Vega Patricia, periodista; Véjar Amarillas Kaarina; Velasco Guadalupe; Velasco Olimpia; Velásquez Ojeda Irma; Velázquez de León G. Yolanda; Vélez Bautista Graciela; Vélez Iglesias Verónica, Mujeres por la Democracia, Puebla; Venecia Mónica; Ventura Carmen, El Colegio de Michoacán; Vera Itzaé G.; Vera Smith Ana María; Verduchi Enzia; Vericat Isabel; Vidriales Chan Myriam, FIL Guadalajara; Vilar Peyrí Eugenia; Villalpando Elisa, Hermosillo; Villaneda Yaneth; Villanueva Camarena Gisela; Villanueva Mónica, Morelia; Villarreal Minerva Margarita; Villaseñor Farías Martha; Villaseñor Parra Genoveva; Villava Claudia M Salazar, UAM-X; Villegas Paloma; Vinós Zelaya María; Viveros Socorro, Cultura Trabajo y Democracia, AC; Vivián Bibliowicz; Vizcaíno Marcela; Washington Valdez Diana; Winocur Mariana; Wise Barbara; Woo Morales Ofelia, UdeG; Wuotto Cruz Susana, Mujeres por la Democracia. Puebla ; Xhrouet Aguilera Adriana; Yrízar Rojas Helen ; Yturbe Corina; Zamarrón Garza Guadalupe; Zamora Elizabeth, UCV; Zamora Galván María Luz; Zapata Maya; Zaslavsky Danielle; Zavala Columba; Zayas López Margarita Laura; Zerón Lina; Zires Margarita

por Carlos Zamora

...se llama (¿aba?) Carlos Zamora, tiene 35 años, es moreno y tiene el pelo largo y negro: está tirado en un charco de sangre, agonizando. Lo detuvieron en Atenco, lo golpearon, lo subieron al camión con los otros detenidos ensangrentados; mientras salían del pueblo comenzaron a ultrajar a las mujeres, él protestó. Lo golpearon con saña y tras golpearlo salvajemente en el pecho, lo aventaron del camión: sintió que algo se le rompió, dejó de sentir las piernas. Oyó gritos en el caminón que se detuvó y enseguida arrancó. Perdió el conocimiento. Lo encontró la nieta de una señora del pueblo mientras un perro le mordía la pierna, lo escondieron, se negó a ir al hospital por miedo a la policía. La señora encontró al reportero de el Universal, una semana después, quien lo entrevistó. Nadie sabe si sobre vivió a la noche...

...Esto salió en el Universal el viernes. Su nombre es Carlos Zamora y está en Atenco...

jueves, mayo 11, 2006

Para llorar, para gritar, para parar este país ahora mismo y decir ¡No! ¡No! ¡No! más testimonios del horror

...y bastaría con este párrafo para que todos los ciudadanos del país salgamos a la calle
"Entre los testimonios que recogen de viva voz los visitadores de la CNDH, algunos son ''indignantes y vergonzantes'', comentan los propios funcionarios de la comisión. Por ejemplo, un número importante de mujeres violadas o que sufrieron acoso sexual, manoseos y fueron obligadas a hacer sexo oral a los policías son amas de casa. Hay casos como el de una mujer de 50 años que ''fue obligada a hacer sexo oral a tres policías para que la dejaran libre. Ella, dolida, avergonzada, con el rostro escondido, narra que salió de su casa porque iba a comprarle un regalo a su hijo, por eso los uniformados se aprovecharon de ella. Le dijeron, narran: 'si quieres quedar libre tienes que darnos una mamada a cada uno'. Ella nos comentó que no quería, pero tenía miedo de que la golpearan, como lo habían hecho con otras detenidas, así que tuvo que acceder a hacer lo que ellos querían. Al final, la dejaron irse''.

Estudiantes presas narran abusos
JESUS RAMIREZ CUEVAS
Presas en el penal de Santiaguito, dos estudiantes detenidas durante el operativo policiaco del pasado 4 de mayo en San Salvador Atenco narran las vejaciones y agresiones sexuales a que fueron sometidas por policías estatales y federales.
Abogados del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez obtuvieron este testimonio que da a conocer La Jornada. A petición de las víctimas, se omite su identidad.
Su denuncia evidencia el sadismo y la crueldad con que los agentes del orden sometieron a los detenidos ese día, sobre todo a las mujeres, muchas de las cuales sufrieron abuso sexual y hasta violaciones.
Lorena, estudiante universitaria de 22 años, cuenta que cuando la policía estatal y federal ocupó Atenco, se refugió con otras personas en una vivienda: "A las 8.30 de la mañana nos encontrábamos escondidos en una casa siete hombres, dos mujeres y un niño de 14 años. Llegaron 15 granaderos insultándonos. Golpearon al niño, que trataba de cambiar su camisa porque estaba impregnada de gas lacrimógeno; entre varios lo golpearon hasta dejarlo ensangrentado.
"Empezaron a golpearnos con las macanas en la cabeza. Me empezaron a hacer tocamientos en ambos senos y nalgas. De pronto sentí que una mano tocaba mis genitales e introducía sus dedos en mi". Les ordenaron ponerse de pie y dos mujeres policías los filmaron e interrogaron sobre sus datos personales. "A cada pregunta y respuesta nos daban una cachetada", explica Lorena.
"Siguieron los golpes y nos ordenaron salir de la casa. Nos mantuvieron en una banqueta. A un compañero lo golpearon brutalmente entre más de cinco policías. A otra compañera le hacían tocamientos en los senos. Como estaba al final de la fila, me dieron golpes con la macana en las costillas. El dolor era terrible, y aunque prefería no agacharme, me volvían a golpear para que me doblara.
"Nos subieron con la cara tapada a un camión, no recuerdo de qué color era. Nos ordenaron acostarnos uno encima del otro, amontonados. Fui la última en entrar, por lo que quedé mero arriba, boca abajo.
"Un policía, creo que era comandante, me preguntó de dónde era. Le respondí y le gritó a otro: 'Mira, esta perra es de ...'. Su compañero me jaló de los cabellos y me empezó a dar cachetadas hasta hacerme sangrar (...). El policía me decía: 'te vamos a hacer lo mismo que le hicieron a nuestro compañero'. Luego escuché a otro policía que le dijo: 'ya déjenla'. En eso cerraron la puerta del camión (tipo Van) donde nos tenían y uno dijo: 'a esta perra hay que hacerle calzón chino', y me empieza a jalar la pantaleta. Se da cuenta que estaba en mi periodo de menstruación, porque tenía una toalla sanitaria. Le gritó a otros policías: 'Miren, esta perra está sangrando, vamos a ensuciarla un poquito más'. Sentí cómo introdujo violentamente sus dedos en mi vagina repetidamente hasta el cansancio. Yo ya no estaba bien, pero me acuerdo que decía: 'Dios mío, qué me van a hacer'.
"Nos ordenaron entrar a otro camión. Busqué el primer asiento detrás del conductor. Apenas me senté me gritaron 'ni madres, no merecen estar sentados, se van a ir hincados', y nos hicieron agachar la cabeza. La forma de contarnos era dándonos un golpe con la macana en la cabeza. Si alguien se quejaba del dolor, porque las rodillas y las piernas se adormecían, venían y te daban otro golpe.
"Subieron a más mujeres, escuchaba sus gritos, decían que no las tocaran. Los policías gritaban: 'gime perra, gime como una puta'.
"Me di cuenta que el compañero que venía a mi lado, encapuchado, estaba inconsciente. Cuando despertó, empezó a quejarse de dolor. Llegaron a golpearlo nuevamente y le decían: 'tú no llegas al penal, pendejo, te vamos a bajar antes'. Cada vez que se quejaba, volvían nuevamente a golpearlo.
"Yo le decía que mejor no se quejara, que se callara (...) y vinieron a golpearnos a los dos. Uno me pisó la cabeza hasta que me topé con el piso. Ahí se quedó y luego intentó introducir su mano por mi trasero, pero me apreté entre el asiento de adelante y el mío. Entonces el policía sólo me golpeó las nalgas y se fue. El trayecto duró de tres a cuatro horas".
Al llegar al penal de Santiaguito los formaron, pero el martirio de Lorena y sus compañeros continuó: "Un policía empieza a patear detrás de mis tobillos a fin de abrirme las piernas, empalma sus genitales en mi trasero. Sentí que ya estaba excitado y me toca de nueva cuenta mis senos. Otro policía le dice: 'ya déjala, acá está la prensa'. El policía le responde: 'pero si apenas me empiezo a divertir', luego se separa y dice violentamente: 'chingada madre', y avienta mi cabeza contra la pared.
"Nos ordenaron pasar en medio de filas de policías. Fue horrible: nos insultaban, me golpearon con sus macanas en la cabeza y costillas, me pellizcaron los senos y las nalgas. Cuando me revisaron, me dijeron que tenía desgarre vaginal y una infección. De medicamento sólo me dieron un óvulo".
Otro testimonio
Claudia, estudiante de 19 años, también relató a los defensores de derechos humanos su traumática experiencia:
"Estaba en el centro de Atenco. Fui con mi pareja a fotografiar y a grabar lo que estaba pasando. De pronto llegaron los policías y aventaron bombas de gas lacrimógeno. La gente empezó a correr. Nos refugiamos en una casa al lado de la casa de cultura, entramos como cuatro o cinco personas. Uno iba herido por un petardo (...). Tomé fotos de todo lo que veía.
"De pronto irrumpieron en la casa (...) Cuando nos vieron a mí y a mi pareja con las cámaras y la grabadora, se fueron contra nosotros. Nos decían: 'con que ustedes son los chismositos, hijos de puta', y nos empezaron a golpear con sus macanas. Nos hincaron boca abajo. A mí me hicieron tocamientos en los senos, me apretaban y me pellizcaban. Luego nos ordenaron subir a una camioneta con las camisetas sobre los rostros. En eso me bajaron el pantalón junto con la pantaleta y me hicieron tocamientos. Nos encimaron uno sobre otro. Quedé mero abajo y sentía que me faltaba aire y aún así me alcanzaron a golpear...
"Luego nos ordenaron sentarnos. Seguía con la camiseta sobre mi rostro, por lo que tenía al descubierto el brassier. Me lo empezaron a jalar y me pellizcaron; sentí que me mordían los senos. Nos gritaban que las viejas éramos 'unas pendejas', 'unas putas'. Uno decía: 'mira cuánta vieja, ¡qué rico!'.
"Cada vez que me tocaban, escuchaba que le decían a mi pareja: '¿así te la coges, cabrón?' Cuando vieron que tenía un tatuaje en mi espalda se ensañaron más (...) Iba hincada con la cara agachada y las manos atadas atrás. El camino duró como cuatro horas. En ese tiempo también sentí que un policía quería meter su mano en mis partes, pero no me dejé, me moví todo lo que pude (...) Desde atrás me empezó a patear en mis genitales. Escuchaba que mujeres extranjeras iban gritando 'ya déjenme'. A todas nos decían: 'tú vas a ser mi puta para siempre', o 'así le va a pasar a tu mamá'.
"Cuando llegué la penal, me di cuenta de que a las jóvenes les había ido peor y que a las señoras las habían golpeado con más saña. A mí sólo me dieron medicamento para el dolor".

El respeto a derechos, farsa: Soberanes
El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, José Luis Soberanes, confirmó que el martes se presentaron denuncias ante el Ministerio Público del estado de México por presuntas violaciones sexuales contra mujeres detenidas en San Salvador Atenco.
Dijo que hasta ahora lo que le ha impresionado es el caso de un ama de casa que fue violada tres veces por policías de manera consecutiva. ''Eso no tiene nombre'', dijo. Casi todos los detenidos en Santiaguito presentan golpes, por la brutalidad policíaca que se ejerció en ese lugar.
Soberanes Fernández dijo: ''Lo que desgraciadamente estamos viendo es la farsa de este régimen que se dice en favor de los derechos humanos, pero es una vil mascarada, porque cuando se presentan situaciones como la de Atenco y la de Lázaro Cárdenas, los derechos humanos no importan nada. Parece cómico que México se integre al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cuando aquí no vemos su espíritu legalista, todo ha sido una gran farsa''.

Recibe CNDH 16 quejas por abuso sexual y 7 por violación
Amas de casa de entre 20 y 50 años de edad, la mayoría de las atacadas
VICTOR BALLINAS
Hasta ayer, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) había recibido 150 quejas de habitantes de San Salvador Atenco, entre ellas 16 por abuso sexual y 7 por violaciones contra mujeres de entre 20 y 50 años de edad -a algunas les introdujeron objetos y los dedos por el recto-, todas cometidas por elementos policiacos durante el traslado de las detenidas al penal de Santiaguito.
El fin de semana, y hasta el lunes, las quejas por violación y abuso sexual habían sido presentadas en la CNDH por terceros afectados, pero este martes ''las mujeres ultrajadas y que padecieron esos abusos las ratificaron y dieron sus testimonios de viva voz.
''Con esta decisión de las afectadas, de dar a conocer los abusos sufridos, se empezaron a girar peticiones de información a las autoridades y tenemos que esperar a que nos den respuesta. Por ley tienen un plazo de 15 días; si en ese lapso no hay contestación se tendrán por buenos los testimonios ratificados por las afectadas.''
De acuerdo con la recopilación de testimonios del personal de la CNDH, las mujeres denuncian que ''las tenían ya hincadas, les ordenaban subirse la ropa de la cintura para arriba, y en los camiones en los que eran trasladadas de Atenco al penal de Santiaguito, los poli-cías les metían mano, las toqueteaban, hurgaban en su sexo, en su ano, y a algunas les introducían objetos. Otras eran obligadas a realizar sexo oral''.
Denuncia penal
Además, en los casos de presuntos abusos sexuales y violaciones de mujeres que presentaron su queja en la CNDH, ésta ya hizo la denuncia penal correspondiente, ''ya que se trata de un delito que se persigue de oficio".
También en esos hechos de exceso de fuerza policiaca e irracionalidad con la que actuaron los policías, decenas de detenidos presentan golpes y lesiones que tardan más de 15 días en sanar. A la CNDH se dio cuenta de que 11 menores fueron detenidos, 9 fueron enviados a una escuela de rehabilitación y dos continúan en Santiaguito.
Por la gravedad del caso, que se va evidenciando con testimonios de las y los detenidos, el presidente de la CNDH, José Luis Soberanes Fernández, ordenó que se aumentara de 8 a 30 el número de visitadores que se hacen cargo de la investigación, misma que se realiza en San Salvador Atenco, el penal de Santiaguito y los hospitales donde han sido trasladados varios heridos; a algunos de estos últimos se les tiene esposados.
Visitadores de la comisión están documentado la saña con la que actuaron los policías -federales, estatales y municipales-, los días 3 y 4 de mayo pasados, contra pobladores de San Salvador Atenco, cuando irrumpieron para detener a los dirigentes y a muchos de los integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.
Se reconstruye la brutalidad con la que actuó la fuerza pública, el coraje con el que arremetió contra la población, ya que se está acreditando que hubo detenciones ilegales y arbitrarias, golpizas inhumanas, allanamiento de moradas y destrucción de los objetos y enseres que encontraban a su paso, en su afán de lograr la detención de los atenquenses.
Entre los testimonios que recogen de viva voz los visitadores de la CNDH, algunos son ''indignantes y vergonzantes'', comentan los propios funcionarios de la comisión. Por ejemplo, un número importante de mujeres violadas o que sufrieron acoso sexual, manoseos y fueron obligadas a hacer sexo oral a los policías son amas de casa. Hay casos como el de una mujer de 50 años que ''fue obligada a hacer sexo oral a tres policías para que la dejaran libre. Ella, dolida, avergonzada, con el rostro escondido, narra que salió de su casa porque iba a comprarle un regalo a su hijo, por eso los uniformados se aprovecharon de ella. Le dijeron, narran: 'si quieres quedar libre tienes que darnos una mamada a cada uno'. Ella nos comentó que no quería, pero tenía miedo de que la golpearan, como lo habían hecho con otras detenidas, así que tuvo que acceder a hacer lo que ellos querían. Al final, la dejaron irse''.
Los visitadores de la CNDH que realizan la investigación se han allegado materiales como grabaciones, fotografías, testimonios de peritos, y están a la espera de los informes médicos. Toda esta documentación formará parte del primer informe preliminar que presentará el ombudsman nacional, José Luis Soberanes Fernández, y luego serán incluidos en la recomendación correspondiente.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos informó que algunas mujeres no permitieron que se les practicara la revisión médica, aunque ''en todo momento han sido acompañadas para que les resulte menos traumático'' el trámite, ''pero se busca lograr la certificación médica por parte de los peritos de la comisión respecto del abuso sexual''.

miércoles, mayo 10, 2006

A la comunidad de escritores y poetas de méxico

Las violaciones y vejaciones sexuales que mujeres detenidas en Atenco han sufrido a manos de policías federales preventivos y que han sido nulificadas por las televisoras (ninguna las ha reportado) debe de indignarnos a todos. Hagamos algo. Manifestémonos contra el gobierno del presidente Fox y contra el secretario de seguridad pública, responsables directos de las vejaciones.
Estamos redactando una carta y pensamos hacer una manifestación. Por decencia, por dignidad, por solidaridad, porque no podemos permitir que se silencie a las victimas porque las televisoras están pagándole al gobierno por su ley: no lo permitamos. Firma la carta que en breve pondré en este espacio y vamos a antregarla a los Pinos. Informemos a la gente: los testimonios allí están. La Comisión de Drechos Humanos tiene documentados 25 ataques sexuales y dos violaciones, junto con las españolas y la chilena que desde sus paíces valientemente han dado la voz a las mexicanas que no han podido levantar la suya. No dejemos que criminales trabajen en las policías, no dejemos que salgan impunes, no permitamos que una vez más el discurso misógino se apodere de la sociedad. Esto no fue un "exceso policial" como quieren hacer creer. Fueron delitos de tortura dignos de las dictaduras militares latinoamericanas ¿mujeres encapuchadas violadas tumultuoriamente? ¿esta es la forma en que tratamos a quienes piensan diferente al poder?¿es que vamos a permitir las vejaciones porque son mujeres? No, Fox tiene que responder. Obliguémoslo.

lunes, mayo 08, 2006

¿¿¿¿estado de derecho????

...¿Y dónde están los criminales? ¿cuándo los veremos en la cárcel? ¿Violaciones tumultuarias a detenidas en los camiones, observadores de derechos humanos en la cárcel, una documentalista estudiante del CCC deportada, allanamientos de casas, detenciones masivas ilegales, eso es el estado de derecho? ¿por qué todo se parece tanto a nuestro pasado, por qué no aprendimos nada, nada? Vergüenza, vergüenza, vergüenza, vergüenza, vergüenza de tener estas polícías, estos políticos, vergüenza, infinita vergüenza...
Aquí están los testimonios que salen hoy en la Jornada (de dos españolas) y una carta de María Novaro publicada en el mismo diario.

La Jornada

"Nos hicieron de todo, pero estábamos encapuchadas"
Ciudadanas españolas dan cuenta de vejaciones a manos de policías
ARMANDO G. TEJEDA CORRESPONSAL

María Sastres y Cristina Valls dan testimonio de las agresiones Foto Eduard Bayer / Semanario Directa
Madrid, 7 de mayo. María Sastres y Cristina Valls son dos ciudadanas españolas que el pasado miércoles se encontraban en San Salvador Atenco, donde el conflicto con los pobladores de la localidad derivó en una brutal represión de las fuerzas públicas federales y estatales. Además de la trágica muerte del adolescente Francisco Javier Cortés, la escalada policial estuvo manchada por presuntas violaciones a los derechos humanos y las garantías jurídicas, como cuentan en su dramático testimonio.
Sastres y Valls denunciaron haber sido víctimas de vejaciones, insultos y amenazas durante su reclusión en dependencias policiales, además de no haber sido informadas en ningún momento sobre cuál era su situación procesal ni las razones de su deportación, una vez que se encontraban legalmente en territorio nacional, con el visado de turista en vigor.
Después del largo viaje que las llevó de la ciudad de México a París y finalmente a Barcelona, donde residen, las dos ciudadanas españolas confesaron sentirse "ultrajadas" y "muy afectadas" por lo ocurrido el pasado miércoles en San Salvador Atenco.
El testimonio de Sastres y Valls comienza en la madrugada del miércoles, cuando se encontraban en Atenco: "nosotras llegamos a México para hacer un trabajo con las comunidades indígenas en Chiapas y después nos adherimos a la otra campaña, haciendo un trabajo de observadoras de derechos humanos y de fotografía. Cuando nos esteramos de lo que estaba pasando en Atenco nos fuimos para allá, llegamos de noche y vimos que ya estaban hechas las barricadas en los puntos de entrada y de salida del pueblo. Como a las seis de la mañana ya fue cuando entró la policía".
Según Sastres y Valls, cuando se dio el aviso de que había entrado la policía a reprimir a la población comenzaron a reinar el caos y el miedo en el pueblo: "Los policías eran unos 3 mil, y nosotros cuando mucho 300. Nos tiraron de todo: gases lacrimógenos, nos dispararon balas y con todo. Nosotros corríamos por el pueblo intentando huir de la policía, ya que no había ninguna calle en la que no hubiera agentes, pero al final una señora nos abrió la puerta de su casa y logramos refugiarnos en una habitación unas ocho personas".
Las dos ciudadanas españolas permanecieron refugiadas en esta casa dos horas, mientras escuchaban los sonidos de la escalada policial que procedía de las calles aledañas. Pero finalmente fueron detenidas de la siguiente manera: "escuchamos cómo la policía empezó a aporrear las puertas de las casas para supuestamente buscar al policía secuestrado. Así que finalmente nos encontraron y nos agarraron, nos pusieron a todos con la boca al suelo, nos taparon la cara con capuchas y nos ataron las manos en el propio patio de la casa. Nos pidieron nuestros nombres, nos grabaron en video y empezaron los primeros insultos y golpes".
Las vejaciones más flagrantes contra su integridad, señalan, se produjeron cuando las subieron a un camión junto a varias decenas de personas. Así lo cuentan: "nos metieron en un camión, donde nos empezaron a golpear todo el tiempo con las porras y con patadas. Además de que nos insultaban muchísimo, a nosotras por ser españolas nos llamaban etarras, putas y más cosas. Después nos cambiaron a un camión más grande, donde pasaron lista a todos -creo que éramos 38- y nos agredieron sexualmente a las mujeres."
Sobre las vejaciones sexuales que sufrieron, María Sastres cuenta: "nos hicieron de todo, y como estábamos encapuchadas no veíamos quiénes eran, cuando mucho veíamos el suelo lleno de sangre y escuchábamos los gritos de dolor de la gente. No quiero entrar en muchos detalles sobre las agresiones sexuales, pero nos quitaron la ropa, nos la rompieron, nos pasaban la mano muchos policías y prefiero ya no decir más cosas. Pero todo esto pasó en el camión en el que nos trasladaron de Atenco a Toluca, donde si intentábamos hablar con algún compañero nos pegaban, nos volvían a insultar y se reían de nosotros".
Al llegar a Toluca, las casi 40 personas que viajaban en el camión fueron ingresadas en la cárcel de Santiaguito, donde -siempre según estos testimonios- separaron a los extranjeros de los mexicanos, y se les dividió por sexo. "A los cinco minutos de entrar en la cárcel nos quitan la capucha y nos quitan las esposas, además de que, como me habían hecho sangrar la nariz, me limpiaron enseguida, pero llegué con todos los pantalones rotos, sin sujetador, con la camiseta rota y con golpes por todo el cuerpo", cuenta María Sastres.
Después de permanecer varias horas en la prisión del estado de México, los ciudadanos extranjeros fueron trasladados a la oficina de Migración de Iztapalapa, donde les encerraron en un cuarto durante varias horas sin recibir ningún tipo de información sobre su situación. "Tanto a la gente de la cárcel como de Migración les contamos lo que nos habían hecho los policías y las vejaciones que habíamos sufrido, pero ellos decían que eso no era problema suyo e intentaron ser más amables. Sin embargo, siempre nos mintieron y nos amenazaron con tener que cumplir condenas de hasta un año.
"No nos decían nada, únicamente venían sin cesar abogados que nos decían que igual y nos teníamos que pasar una larga temporada en la cárcel. Por eso llegamos a pensar que inventarían algo contra nosotros y que a lo mejor no saldríamos de la cárcel."
En esta oficina de Migración las ciudadanas españolas recibieron la visita del cónsul español en México, a quien también informaron de las supuestas vejaciones y violaciones a los derechos humanos sufridas en su contra, a lo que les respondía que "se investigaría", pero no les otorgó ninguna asistencia jurídica, limitándose a informar a sus familiares en España, ya que hasta este momento no habían podido realizar ninguna llamada telefónica.
"Hay un momento, como a las cinco de la tarde, en el que nos llevaron del cuarto a un coche. Nosotros preguntamos que adónde íbamos y nos dijeron que a una oficina de Polanco, pero el coche arrancó y rápidamente nos llevó al aeropuerto. Nosotros les explicamos que los policías del operativo en Atenco nos habían robado todo, pero se rieron de nosotras."
Sin la mediación de ningún tipo de asistencia jurídica, Sastres y Valls fueron recluidas en una especie de calabozo del aeropuerto durante varias horas, donde las habrían filmado y amenazado de nuevo. Finalmente fueron subidas a un avión con destino a París: "a las 11 de la noche salió al vuelo, pero siempre nos acompañaron dos policías hasta que llegamos a Barcelona".

María Novaro denuncia expulsión ilegal de cineasta chilena
Estimada Carmen: Valentina Palma, de nacionalidad chilena y radicada en México desde hace varios años, fue mi asistente durante el rodaje de Sin dejar huella en 1999. En ese entonces ella estaba terminando sus estudios de antropología en la ENAH, y desempeñó un buen trabajo haciendo las conexiones con la gente en los lugares por los que fuimos filmando.
A partir de esa experiencia Valentina decidió que quería formarse como cineasta y presentó su examen de admisión al Centro de Capacitación Cinematográfica en 2001. De más de 300 jóvenes, Valentina fue uno de los 15 aceptados. Desde entonces yo la he tenido como alumna regular y he asesorado sus cortos. Actualmente está terminando un documental (Austral hibridez) para el que, además del apoyo del CCC, cuenta con una beca otorgada por el gobierno de Chile. En una entrevista ella misma explicó que la idea de este documental era "recuperar sus pedacitos de identidad". En varios momentos me consultó, me presentó sus ideas y traté de ayudarla. La última vez que me reuní con ella fue el martes 2 de mayo.
Seguía grabando imágenes. Le recomendé que no descuidara la edición de su documental por seguir grabando, ya que tenía cercana la fecha de entrega en el CCC. Dos días después, el 4 de mayo, por la mañana, recibí la llamada de una familiar suya que radica en México, pidiendo mi ayuda, ya que Valentina estaba desaparecida desde que fue vista grabando con su cámara en Atenco. Me uní a la búsqueda con su familiar, con Berenice Ubeda (su compañera de casa y de escuela) y con algunos más. Localizamos su nombre, ya muy entrada la noche, en la lista de detenidos del penal de Santiaguito (conocido como Almoloyita). Afortunadamente ya estábamos ahí a las 2 de la mañana cuando pudimos ver que la subían a una camioneta. Se veía en mal estado y temblaba de frío. Pudimos pasarle su documentación migratoria en un sobre y mi saco, a través de las rejas, y seguimos la camioneta en la que la trasladaron a Toluca y después al centro de detención para extranjeros en Iztapalapa conocido como Las Agujas. Escribimos ya una larga relatoría de todo lo que sucedió, paso a paso, pero estoy consciente de que no debo alargar esta carta para que pueda ser publicada. El asunto es que además de su documentación migratoria en regla, se tramitó un amparo y Angeles Castro, directora del CCC, mandó una carta. Los alumnos recabaron firmas. En todo momento yo misma puse al tanto de la situación al cónsul chileno José Cataldo. Supimos que Valentina recibió a visitadoras del CNDH y declaró que fue golpeada, molestada sexualmente, amenazada, que le robaron su cámara, su celular y todo lo que llevaba consigo. Nunca nos despegamos de la entrada al penal, y como a las 5 de la tarde las rejas se abrieron y dos automóviles salieron a toda velocidad, casi atropellándonos. Valentina nos gritó desde uno de ellos. Los abogados y el cónsul nos habían dicho que esto no podía ocurrir, porque no era legal, pero sucedió. No pudimos alcanzar los vehículos, que tomaron el Periférico a más de 140 kilómetros por hora. Me puse a hacer llamadas telefónicas para averiguar qué pasaba y quién podía ayudarnos. Por todas partes recibí un rotundo no. No había nada qué hacer. Era una decisión tomada, dijo uno. En el aeropuerto no se pudo hacer nada, nunca nos dijeron dónde la tenían y nadie pudo verla. Pero la subieron al avión de Lan-Chile que finalmente llegó a Santiago a las 8 de la mañana del sábado 6, confirmando que sí la habían expulsado del país, ilegalmente. No se respetó el amparo que tenía (dijeron que porque había salido del país a las 6:30 de la tarde, lo cual es una mentira fácil de comprobar). Viajó solamente con lo que traía encima, con mi saco puesto, sin la finalización de su carrera de cine en el CCC, sin los materiales de su documental y sin la cámara que la policía le robó. Sin su computadora, ni sus libros y cuadernos, ni su ropa. Sin que se cumplieran los procedimientos que correspondían con apego a la ley. Lastimada física y moralmente, atropellada en sus derechos más elementales. Una buena alumna, una documentalista valiente. Que tuvo la "mala suerte" de "estar en el lugar equivocado en el momento equivocado", me dijo alguno. ¿Ese lugar equivocado es México en este momento? ¿Tengo que volver a llorar de dolor y de impotencia como lloré después del 2 de octubre y del jueves de Corpus, hace 35 años? ¿Cómo regreso a dar mi clase con mis alumnos de cine, a decirles que tomen sus cámaras, que registren el mundo que los rodea, que conozcan el país en que viven? ¿Qué se asombren con su diversidad, que escuchen a sus habitantes y sus historias, y que las cuenten en la pantalla para las miradas de los demás? ¿Cómo me quito esta sensación de ser de alguna manera responsable por lo que le sucedió a mi alumna Valentina Palma? ¿Qué podemos hacer para que regrese a terminar su formación profesional y su documental? ¿Qué hago con la vergüenza que me da en este momento mi propio país, con esto y con todo lo que está sucediendo? No sé qué respuesta dar a todas estas preguntas.
Atentamente,
María Novaro