viernes, marzo 31, 2006

y...

...por si nos quedaba alguna duda: el principal noticerdo de televisa no dio la noticia de la aprobación de la ley, sencillamente ¡no la dio! o dicho en lenguaje precioso en mangas de chaleco "aquí los chingones, los meros chingones, somos nosotros, esos senadorcitos, radios públicas, IFE, diputados, especialistas, onu, hechos, sí esos hechos a nosotros nos la pelan, a ver tú lópez ve y da las noticias, nomás no sucedió, ah pero eso sí me metes una reprimenda a los agresores de Fernández de Cevallos (no, no importa la coherencia narrativa, ¡son pendejos!) y una burla de lópez..obrador, güey". El lenguaje del poder, el verdadero lenguaje del poder es ese: el silencio. Si pueden omitir una noticia que está en todos los medios y publicar un spot a favor de la ley sin firma, uno entiende cómo limpiaron la sangre de las baldosas de Tlatelolco, entiende como han manejado la "información" y también, horrizado, uno entiende que ese país aún existe, que basta con que se pongan en riesgo los intereses de los medios, que no son sino económicos, para mover la monstruosa maquinaria del Poder: el Estado, su achichincle; la justicia ni pensarla, la equida, bah, la diversidad, una amenza y ya, francamente desmoralizado, uno entiende con hondísima pena el triste papel de los periodistas que alguna vez fueron independientes y que cayeron es sus redes de "salvamento", porque nadie como la televisión para exhibir las ruindades personales, basta con recordar a Sarmiento en el todavía vivo Canal 40 y ahora a Gómez Leyva y Maerker en el programa "Tercer Grado", mientras sus jefes cenan muy a gusto y celebran en la oscuridad de la noche...

... anoche en la Embajada Jarocha, una visión de Slim: una gigante, grotesca, kafkiana chinche con millones de cánulas insertadas a su cuerpo invisiblemente conectadas a nuestros antebrazos, por donde corre nuestra sangre, gota a gota, mientras todos bailamos "Lágrimas Negras"...